En este mundo lobalizado donde todos estamos “conectados” e “informados”, donde Internet es el rey, Google un príncipe y los celulares tienen mp3; en este mundo, murió Jacko.
Y la gente lo llora, compra su CD pirata y tararea Thriller. Y le hacen homenajes en el Parque Kennedy y la gente se congrega para hacer vigilia. Porque en este mundo lobalizado es imposible no sentir pena por un “entertainer” gringo. Porque nos duele, porque no importa que nunca en su vida haya pisado suelo peruano ni cuán lejos esté su cuerpo, sufrimos la pérdida de tan maravilloso ser de cuál nunca supimos nada a ciencia cierta. Porque es una gran pérdida para el mundo.
Y la gente lo llora, compra su CD pirata y tararea Thriller. Y le hacen homenajes en el Parque Kennedy y la gente se congrega para hacer vigilia. Porque en este mundo lobalizado es imposible no sentir pena por un “entertainer” gringo. Porque nos duele, porque no importa que nunca en su vida haya pisado suelo peruano ni cuán lejos esté su cuerpo, sufrimos la pérdida de tan maravilloso ser de cuál nunca supimos nada a ciencia cierta. Porque es una gran pérdida para el mundo.
Tanta vela prendida en su nombre conmueve, tanta gente en el parque al borde de las lágrimas que aplaude al compás de los imitadores de Jackson es priceless. Qué sensibles y solidarios somos los peruanos ante el dolor ajeno, qué gran capacidad de acción y movilización de los medios nacionales p
ara interesarse por el tema. ¡Queremos saber la verdad de su muerte! Por eso, privilegiados corresponsables de la prensa peruana van hasta L.A. para investigar el caso y tener la primicia sobre si Jackson será enterrado con cabeza o no. Porque en este mundo lobalizado las muertes famosas y lejanas sí nos duelen, y porque al parecer, nuestra capacidad de sensibilización es inversamente proporcional a la distancia geográfica. El mundo nos informa sobre el mundo, pero ni idea de lo que está al lado nuestro. Y es que el mundo lobalizado ha hecho un gran trabajo haciendo público retazos inservibles de su cotidianeidad, para que creamos que estamos conectados con la “realidad global”. Sabemos cada incidente de fuera y absolutamente ningún tema interno. Tenemos sms, webs y Twitter para saberlo todo y nada a la vez. Porque esa es precisamente la magia de la lobalización, saber cada detalle truculento de la nariz de Jackson y nada de los muertos de Bagua.